Barro negro
Típico de San Bartolo Coyotepec, en los Valles Centrales. Su color se logra en la cocción, cuando se cierra el horno y se reduce el oxígeno; el brillo viene de pulir la pieza a mano con piedra de cuarzo antes de hornearla.
Artesanías
Todos los productos son auténticos y están hechos por manos oaxaqueñas de distintos municipios. Cerca de 80 puestos muestran lo típico de su región y venden directo, sin intermediarios.
Barro, madera, hojalata y fibras.
Típico de San Bartolo Coyotepec, en los Valles Centrales. Su color se logra en la cocción, cuando se cierra el horno y se reduce el oxígeno; el brillo viene de pulir la pieza a mano con piedra de cuarzo antes de hornearla.
Figuras fantásticas talladas en madera de copal y pintadas a mano, con tradición en San Antonio Arrazola y San Martín Tilcajete. Cada una es única.
Muchas piezas se terminan en el mismo puesto. Puedes ver al artesano pintar cada detalle y elegir la que más te guste.
Canastas, sombreros y figuras tejidas con palma, carrizo y totomoxtle, la hoja seca de la mazorca. La palma es tradición de la Mixteca.
Figuras vestidas con bordados y encaje, piezas de temporada y adornos que llenan los puestos de color.
Molinillos para batir el chocolate, cucharas y utensilios de cocina tallados a mano.
Bordados, telar y color.



En la expo encuentras blusas, huipiles, vestidos, rebozos, bolsas, monederos y mantelería. Hay bordados hechos a mano punto por punto, piezas de telar de cintura y de pedal, y prendas de distintas regiones: de los bordados de flores del Istmo a los huipiles de la Cuenca del Papaloapan.
Muchas artesanas bordan durante la expo. Pregunta por la técnica, el tiempo que lleva una prenda y la comunidad de donde viene el diseño: cada región tiene sus propios motivos y colores.
Para usar, regalar y llevar a casa.
Loza vidriada en tonos verdes, de Santa María Atzompa: ollas, cazuelas y platos.
Espejos, marcos y adornos de lámina recortada, repujada y pintada.
Aretes, collares y piezas de plata y oro trabajadas en hilos finos.
Cuchillos y machetes forjados, algunos con leyendas grabadas en la hoja.
Cinturones, bolsas y piezas de piel trabajadas a mano.
Calzado de piel tejida, hecho para durar.
Manteles, servilletas y caminos de mesa de telar.
Dulces tradicionales de Oaxaca para probar ahí o llevar.
De productores oaxaqueños. Ver bebidas.
Para llevar a casa. Ver despensa.
Artesanos invitados
Para ofrecer más variedad, algunas ediciones suman artesanos invitados de otros estados, como Michoacán, Yucatán y Puebla, y de otros países, como Ecuador, Perú y Turquía. La mayoría de los puestos siguen siendo de las ocho regiones de Oaxaca.
Unas ideas para tu recorrido.
Da una vuelta completa antes de decidir. Hay piezas parecidas con técnicas muy distintas.
Quién la hizo, de qué comunidad, con qué material y cuánto tiempo llevó. A los artesanos les gusta contarlo.
Una prenda bordada puede llevar semanas. El precio refleja horas de oficio y lo recibe directamente quien la hizo.
Pide recomendaciones para lavar textiles, guardar barro o limpiar madera pintada.